La "errática" CMF
Septiembre de 2026. 34.038 operaciones. 860 millones de pesos de beneficio. 25.000 UF de multa. Esta semana, la CMF reconstruyó las cotizaciones ficticias de Asesorías e Inversiones A&C SpA y fijó una sanción equivalente a 1,19 veces el beneficio calculado (Comunicado CMF).
Lección: la CMF sabe perfectamente cómo seguir la ruta del dinero. Cuando quiere, claro.
Esa repentina eficacia vuelve sencillamente inexplicable su complaciente respuesta a Euroamerica Seguros de Vida. La propia CMF dejó constancia de que en 2013 la aseguradora le vendió terrenos en Curauma a una relacionada (Administraciones y Proyectos Euroamerica S.A.) por 884.000 UF y que, entre 2019 y 2020, se los volvió a comprar por 1.530.000 UF. Un salto nominal de 646.000 UF: exactamente 6.460 veces la irrisoria multa de 100 UF con que la despachó. Ante un desfase patrimonial de semejante calibre, la obligación mínima era descuartizar el valor de cada lote, confrontar las tasaciones e identificar quién dentro del grupo se quedó con la tajada gruesa. Pero el regulador prefirió la vía rápida: multó el mero desorden de papeles sobre la mesa y miró para al lado en el saqueo de fondo.
Por eso mismo era imperativo destripar las tasaciones, confrontar el mercado y medir el interés social detrás de cada transacción. La Resolución Nº 7047 calificó las omisiones de información como graves y reiteradas, pero tuvo el pudor de consignar que la conducta del directorio ni siquiera se tocó.
El fiscalizador se dibujó a su conveniencia la cancha de investigación y luego se escudó en que solo jugaba en ella. Cien UF para enterrar el expediente que decidió abrir. Ni una sola palabra sobre si el precio y las condiciones de semejante carrusel entre relacionadas cumplían con la ley. Pretender que el alcance de los cargos justifica ignorar lo que deliberadamente se dejó fuera no es un argumento técnico: es una abierta evasión de responsabilidad.
Vale recordar el brutal celo punitivo que exhibió este mismo regulador contra el Grupo CB. En 2012, la antigua SVS suspendió a CB Corredores de Bolsa y le extirpó la patente de operar. Su exgerente general fue absuelto en 2016 de la ficticia acusación penal de entregar información falsa; anulado el juicio, lo volvieron a absolver en 2017. Por cierto, las absoluciones jamás revivieron la licencia ni le devolvieron a la corredora los años de parálisis forzada. El garrote administrativo destruyó el negocio mucho antes de que la justicia penal dijera la verdad.
A Curauma S.A. le infligieron otra seguidilla de manotazos. En marzo de 2012, la auditora BDO hizo estallar el mercado al negarse a opinar sobre los estados financieros de 2011, cuestionando la valorización de los terrenos. La SVS reaccionó de inmediato suspendiendo las acciones en bolsa. Pero cuando un mes después el regulador salió a castigar a BDO y a su socio, los sancionó por errores cometidos en el informe de 2010. Una maniobra insólita: se cobró una multa por el balance del año anterior, pero dejó completamente intacta y sin investigar la bomba de tiempo que acababa de paralizar a la compañía en 2011. Un vacío grotesco que el supervisor nunca se molestó en explicar.
Para septiembre de 2013, la SVS volvió a congelar las acciones de Curauma alegando falta de estados financieros. Prorrogó el castigo cinco veces seguidas hasta borrarla del registro en febrero de 2014. Los valiosísimos terrenos de Curauma seguían en el mismo sitio, pero la compañía moría ahogada sin pantalla bursátil mientras su crisis explotaba. El fiscalizador jamás ha rendido cuentas de cómo evaluó el daño colateral de sus decisiones ni de si investigó las verdaderas causas del colapso.
El contraste no es una simple discrepancia en la cuantía de las multas; revela un estándar escandalosamente asimétrico. Para aniquilar a una corredora, paralizar a Curauma o castigar a su auditor con 1.800 UF, a la SVS le sobraron agallas. Pero años después, frente a faltas que la propia CMF rotuló como graves y reiteradas en operaciones entre relacionadas de Euroamerica Seguros de Vida , el brazo punitivo se encogió a mezquinas 100 UF, eximiendo de todo cargo a los directores.
Exigimos que la CMF exhiba de una vez las tasaciones que auditó, las diligencias que hizo sobre los precios, los cargos que sopesó y desechó, y la fundamentación real con que achicó el alcance de su investigación. Y si abrió otra carpeta para investigar el fondo del negocio, que dé el número de expediente. La CMF asfixia con trazabilidad a sus regulados; Curauma exige exactamente la misma trazabilidad sobre la arbitrariedad con que actúa el regulador. #CasoCurauma



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