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Euroamerica Seguros de Vida: despojo y normalización contable

  • hace 5 horas
  • 4 Min. de lectura

El problema de Las Cenizas (Fundo Las Cenizas en alto Valparaíso) no está en el pasado. Está en el patrimonio actual de Euroamerica Seguros de Vida. Los estados financieros 2025 de la compañía, disponibles en la CMF desde el 17 de abril de 2026, muestran un patrimonio de M$100.178.838 y, al mismo tiempo, inversiones inmobiliarias por M$382.229.631.


Es decir, sus inversiones inmobiliarias equivalen a 3,82 veces su patrimonio. Ambas cifras están en los estados financieros presentados a la CMF, auditados por Deloitte, firmados en marzo de 2026: EEFF 2025 presentados a la CMF.


Dentro de ese bloque, la Nota 14 desglosa las propiedades de inversión en tres columnas: terrenos, edificios y otros. La columna de terrenos cierra en M$94.742.827. Casi todo el patrimonio de la aseguradora cabe en esa sola partida: el 94,6% exacto.


Ese dato ordena toda la historia.


Lo que hay detrás de ese número se puede rastrear. Entre diciembre de 2019 y marzo de 2020, Euroamerica Seguros de Vida incorporó desde Asesorías y Proyectos Euroamerica S.A. —APESA, sociedad relacionada— activos del Fundo Las Cenizas y de Curauma por UF 1.530.000. Esa operación fue la que motivó la sanción de la CMF en octubre de 2023: la aseguradora no había informado adecuadamente las transacciones con partes relacionadas ni revelado la naturaleza de los bienes raíces involucrados.


La multa fue de UF 100. El activo observado ascendía a UF 1.530.000. La desproporción es de uno a quince mil trescientos.


Hoy, en los estados financieros de 2025, esa operación ya no figura en ninguna parte.

No aparece en la Nota 49, que registra los saldos y transacciones con relacionados. Las contrapartes listadas son Euroamerica S.A., Corredores de Bolsa, Insurdesign SPA, Clínica Las Condes. APESA no existe en el documento. La recompra de UF 1.530.000 tampoco. No aparece en la Nota 14. La columna de terrenos muestra un saldo inicial al 1 de enero de 2025 de M$91.358.008, adiciones menores de M$234.693 y un ajuste por revalorización de M$3.150.126. Nada más. Sin descripción de predios. Sin identificación de ubicación. Sin historia de origen.


No aparece en la Nota 42, que trata las contingencias judiciales. Esa nota dice, textualmente: "Al 31 de diciembre de 2025, la Compañía no mantiene provisiones por contingencias judiciales." Y agrega: "Al cierre del 31 de diciembre de 2025, la Compañía no presenta sanciones." Esto ocurre mientras existen querellas activas vinculadas al caso Curauma, documentadas públicamente hasta 2026.


No aparece en la Nota 43, sobre hechos posteriores: "La compañía no tiene conocimiento de otros hechos posteriores que pudieran afectar los presentes estados financieros."

Las palabras "Curauma", "Las Cenizas", "APESA" y "Fundo" no aparecen ni una sola vez en las 343 páginas del documento.


Lo que sí aparece es la palabra "terrenos".


Primero el activo se captura. Luego se transfiere a una relacionada. Después se recompra por UF 1.530.000 —un sobreprecio de 73% sobre los UF 884.000 que había costado en 2013. Finalmente se normaliza: entra al balance como inversión inmobiliaria, se revaloriza año a año, y deja de tener historia. En 2025, esos terrenos acumulan M$94.742.827 en el activo de una aseguradora de vida. Y en 2025, esos terrenos suben M$3.150.126 por ajuste de revalorización, sin que el documento explique sobre qué predios ni bajo qué metodología.


La tierra deja de tener nombre. El origen desaparece. El balance la bautiza de nuevo: "terrenos".


Así se normaliza una operación sin moverla de lugar: cambiándole el nombre.


La sanción administrativa de la CMF fue por no revelar adecuadamente. El problema que subsiste en 2025 no es de revelación: es de silencio estructural. La aseguradora no dice que no existe conflicto. Simplemente no menciona el conflicto. La Nota 42 reconoce que hay acciones judiciales en curso —en genérico, sin detallarlas— y al mismo tiempo declara que no hay provisiones por esas acciones. La combinación produce un efecto preciso: el mercado sabe que existen juicios, pero no sabe cuáles ni por cuánto.


Los juicios que sí se describen en el documento corresponden a causas de Euroamerica Corredores de Bolsa, menores y en su mayoría resueltas o archivadas.

El caso Curauma, que involucra a la aseguradora directamente y que es el origen de los terrenos que sostienen el 94,6% del patrimonio, no recibe ni una línea.

¿Sabían los asegurados que una parte equivalente a casi todo el patrimonio podía descansar sobre terrenos provenientes del caso Curauma?

¿Lo sabían los pensionados que contrataron rentas vitalicias con esta compañía? ¿Lo sabía el mercado?

¿Lo informó Euroamerica Seguros de Vida con nombre, origen y riesgo?


No. No en 2023, cuando la CMF lo sancionó. No en 2025, cuando los terrenos valen más y el conflicto sigue activo.


La contabilidad no purifica el origen. La auditoría no absuelve el despojo. La Nota 14 no borra Curauma. Y llamar "terrenos" a Las Cenizas no cambia lo que ocurrió.


Hay dos preguntas que permanecen sin respuesta en el documento.


La primera es para la CMF: ¿cuánto del patrimonio de Euroamerica Seguros de Vida descansa hoy sobre activos vinculados al caso Curauma?, ¿y qué riesgo jurídico representa eso para los asegurados?


La segunda es para Euroamerica Seguros de Vida: si Las Cenizas pesa el 94,6% de su patrimonio, ¿por qué no lo nombra?


La respuesta es la misma en los dos casos. Nombrarlo obliga a contar la historia. Y esa historia no es solo financiera. Es judicial, patrimonial, regulatoria y pública.


Euroamerica Seguros de Vida no solo capturó tierra. Capturó también el relato contable de esa tierra. Y ese relato, verificado página por página en su propia memoria anual, confirma que el silencio no fue un error. Fue una decisión.




 
 
 

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