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César Millán Nicolet bajo la lupa de la Superir

  • hace 4 días
  • 2 Min. de lectura

El "ex síndico", como lo nota la Superir (Oficio adjunto), César Millán Nicolet, ya no enfrenta solo críticas.


En la quiebra de Curauma S.A., la propia Superir lo observó formalmente en un oficio de 19 de noviembre de 2025, y no por asuntos laterales, sino por el corazón del proceso: honorarios, contabilidad, reparto de fondos, créditos fiscales, reservas e impugnaciones.


Los hechos son duros. La autoridad le ordenó remitir la boleta del cuarto reparto y entregar la contabilidad de la quiebra entre el 1 de abril de 2024 y el 31 de octubre de 2025, con libros mayores y balance general firmados.


Lo más grave está en los pagos. El oficio observa que, al 9 de octubre de 2019, existía un saldo de crédito preferente del Fisco que debía abonarse en el cuarto reparto. Según la autoridad, eso no ocurrió: se pagó a créditos valistas, contrariando la prelación legal. Los montos citados son elocuentes: $3.322.488.111 y $2.473.421.387.


Además, la fiscalización advirtió que en ese cuarto reparto no se tuvo a la vista el origen de un crédito valista de Tesorería por $640.336.008. También exigió aclarar reservas por créditos impugnados no reconocidos por $791.827.207.


El capítulo de Tesorería es todavía más inquietante. El oficio registra una verificación ordinaria de 24 de marzo de 2014 por $31.796.139.686 y otra extraordinaria, reconocida el 28 de noviembre de 2018, por $11.790.552.810. Pero esta última solo se publicó en el Diario Oficial el 4 de octubre de 2025. Peor aún: la autoridad subraya un lapso de seis años hasta que el síndico pidió tenerse por notificado e impugnó el crédito, el 16 de mayo de 2025.


Hay otro dato devastador: la Superir constató que boletas por honorarios extraordinarios fueron emitidas a nombre de la masa y no de los acreedores que los aprobaron, pese a que esos honorarios debían ser de cargo de estos últimos.


Y el cierre es inequívoco. Se le dieron 10 días hábiles administrativos para responder, bajo advertencia expresa de infracción administrativa si incumplía.


El problema, entonces, ya no es de relato. Es de antecedentes. Con fechas, montos y observaciones de este calibre, César Millán Nicolet deja de ser un síndico discutido y pasa a ser un ex síndico formalmente observado por la autoridad en la administración de Curauma. 


Eso, por sí solo, y con todo respeto, es demoledor.



  • Oficio Superir N°20289 (Noviembre de 2025):

 
 
 

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